Gildardo Lugo
Tlacolulan, Ver., 23 de abril de 2026.- Lo que comenzó como una falla mecánica sobre la autopista Xalapa-Perote terminó en un nuevo episodio de rapiña en la zona de El Fresno, donde habitantes y automovilistas aprovecharon la vulnerabilidad de un tractocamión detenido para saquear parte de su mercancía.
La mañana de este jueves, un tractocamión de la empresa Castores, identificado con placas 62-BB-7C y cargado con costales de café en grano, sufrió el desprendimiento de una llanta delantera mientras avanzaba por ese tramo carretero. Aunque la unidad no volcó ni se impactó contra otro vehículo, quedó detenida a un costado de la vía.
Minutos después, varias personas comenzaron a acercarse al vehículo pesado. De acuerdo con los reportes en el lugar, algunos individuos abrieron las puertas de la caja de carga y empezaron a sacar el café para llevárselo, aprovechando la ausencia inicial de autoridades.
El intento de saqueo movilizó a elementos del Ejército Mexicano y de la Policía Estatal, quienes arribaron al sitio para controlar la situación. Los uniformados interceptaron a varios de los involucrados cuando intentaban retirar el producto esparcido sobre el pavimento y en las inmediaciones del tractocamión.
Testigos señalaron que los agentes obligaron a quienes participaban en la rapiña a recoger los granos de café y devolver la mercancía al remolque. Algunos alcanzaron a huir con parte del cargamento antes de la llegada de las fuerzas de seguridad, mientras otros permanecieron en el lugar levantando el café que había quedado tirado.
Las autoridades mantuvieron vigilancia en el área durante varios minutos para evitar nuevos actos de saqueo y facilitar las maniobras de atención a la unidad afectada.
El incidente volvió a poner atención sobre este tramo de la autopista, señalado por transportistas como un punto recurrente de actos de rapiña tras accidentes o percances mecánicos.
Apenas un día antes, otra unidad de la misma empresa sufrió un accidente en la misma zona y parte de su carga también fue saqueada por personas que llegaron al sitio antes de que arribaran las corporaciones de seguridad.
Transportistas han advertido en diversas ocasiones sobre la rapidez con la que grupos de personas se congregan cuando ocurre algún percance en la carretera, situación que complica la protección de la mercancía y eleva las pérdidas para las empresas de carga.