Gildardo Lugo
Banderilla, Ver., 13 de abril de 2026.- La mañana de este lunes, una intensa movilización de cuerpos de emergencia sorprendió a empleados y huéspedes de un motel ubicado sobre el bulevar Xalapa–Banderilla, a la altura del puente del Río Sedeño, en la zona conurbada de la capital veracruzana.
El incidente se originó luego de que trabajadores del establecimiento intentaran comunicarse con una huésped dentro de una de las habitaciones, sin obtener respuesta. De acuerdo con los primeros reportes, tras insistir en varias ocasiones y no percibir movimiento alguno en el interior, el personal comenzó a temer lo peor y decidió solicitar el apoyo de las autoridades.
Minutos después, al sitio arribaron paramédicos pertenecientes a distintos grupos de atención prehospitalaria, entre ellos SRUE, Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y el Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM), quienes ingresaron al cuarto para valorar la situación. Elementos policiacos también acudieron como medida preventiva.
Al momento de la revisión, los rescatistas encontraron a una mujer recostada sobre la cama, aparentemente inconsciente. Sin embargo, mientras realizaban las primeras maniobras de valoración, la mujer despertó de manera repentina, visiblemente desconcertada por la presencia del personal de emergencia y los uniformados en la habitación.
Según relató, se encontraba profundamente dormida luego de haber pasado un día de esparcimiento, lo que provocó que no se percatara de los llamados del personal ni del vencimiento del tiempo de su estancia en el lugar.
La falta de respuesta, sumada a la inmovilidad total que presentaba, generó preocupación entre los empleados, quienes optaron por actuar de inmediato ante la posibilidad de una situación grave. Este tipo de protocolos son habituales cuando existe riesgo para la integridad de los huéspedes.
Tras una revisión más detallada, los paramédicos confirmaron que la mujer no presentaba lesiones ni signos de violencia. Únicamente detectaron un cuadro leve de deshidratación, presuntamente derivado del consumo de bebidas alcohólicas.
Luego de recibir atención básica en el lugar, la situación fue considerada fuera de peligro. Tanto los cuerpos de emergencia como los elementos de seguridad se retiraron sin que fuera necesario un traslado hospitalario.
El hecho, aunque no pasó a mayores, generó momentos de tensión entre el personal del motel, quienes actuaron bajo protocolos de precaución ante un escenario que inicialmente parecía delicado.