Karla Rodríguez Chimal
Xalapa, Ver., 31 de diciembre de 2025.- En las calles de la capital veracruzana, la tradición de cantar y bailar «El viejo» se mantiene viva, donde amigos y familias completas se reúnen para celebrar el fin de un año.
Con pelucas, sarapes, tambores y trompetas, los participantes llevan color, música y alegría al centro histórico, incluyendo plazas comerciales, donde en puerta en puerta solicitan simbólicamente una moneda o el aguinaldo para poder despedir el año.
La frase “una limosna para este pobre viejo” resuena en cada esquina, mismo que forma parte de un ritual que culmina con la quema de un muñeco que representa la destrucción del mal y da inicio a un nuevo ciclo.